ÚNICA ESCUELITA HOSPITALARIA DE ATACAMA COMENZÓ SU AÑO ESCOLAR

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Sonó el timbre y se abrieron los libros y cuadernos en una sala de clases muy especial. Ubicada al interior del Hospital de Copiapó, la Escuelita Hospitalaria dio inicio a su año escolar 2018. Un recinto educacional que se ubica al interior del Servicio de Pediatría y que ha permitido que cientos de niñas y niños puedan continuar educándose pese a su delicado estado de salud, tal como explicó su directora Daniela Bustamante.

“Nosotras llevamos doce años como Escuelita Hospitalaria. Nosotras estamos preparadas para brindar clases desde el nivel prekinder hasta cuarto año medio. Actualmente tenemos una matrícula de diez alumnos con quienes iniciamos este año escolar”, detalló la profesional de la educación.

         Simón, Karina, Diego y Sebastián son amigos y compañeros de curso. Día a día comparten y aprenden con cada clase. Aseguran que están muy contentos porque la educación que reciben es muy especial y con mucho cariño por parte de las profesoras. “Nosotros jugamos, aprendemos, nos reímos  y la pasamos muy bien. A mí me gustan porque además las profesoras nos explican las cosas hasta que uno las entiende”, explicó Sebastián, quien tiene 15 años y cursa segundo medio.

           Los alumnos reciben los mismos contenidos que el resto de los establecimientos del país. Asisten a clases desde las 09:00 a 13:00 horas  y concurren tanto los pequeños que están hospitalizados como aquellos que no lo están, pero que por su delicado estado de salud no pueden asistir a un colegio tradicional. “Esta escuelita les fortalece el autoestima y les permite seguir estudiando. Para nosotras como docentes cada uno de nuestros alumnos son muy especiales porque vemos cómo se esfuerzan por aprender pese a su estado de salud”, manifestó la directora Daniela Bustamante.

            Este año  la cobertura de la Escuelita se amplió. Es decir, no sólo recibirá a los pequeños del Servicio de Pediatría, sino también, a todo aquel joven que esté hospitalizado en otro servicio clínico. “Queremos destacar el rol y hermosa labor que realiza la Escuelita Hospitalaria, única en la región. Es reconfortante ver cómo los niños pueden seguir estudiando pese a su estado de salud. No generan detenciones en su educación, sino que el contrario, reciben todo el apoyo y cariño de cada una de sus profesoras. Sólo nos queda brindarles un merecido reconocimiento y estamos seguros que cada padre y madre están muy agradecidos por cada clase y apoyo que brindaron a cientos de niños durante estos 12 años de vida”, indicó Eduardo Olave, director (s) del Hospital de Copiapó.

            Por su parte, las niñas y niños siguen cargados de alegría y ganas de salir adelante, tal como expresó Simón.  “A mí me gusta mucho las matemáticas y jugar con mis compañeros. Llevo 5 años acá y la pasó muy bien”. Karina va en segundo básico y también se mostró muy contenta tras indicar que “voy en segundo básico y me gusta mucho hacer las tareas que nos dan acá en la escuela”. Diego también se mostró muy contento luego de afirmar que “me gusta venir acá porque juego con mis compañeros. Voy en séptimo básico y la pasó súper bien acá”.

            Las clases se impartan gracias al trabajo en equipo de Aula Hospitalaria San Sebastián y el Hospital de Copiapó. Un hermoso espacio que ha permitido escribir una  historia especial de formación y recuperación en los cuadernos de estos pequeños gigantes.

 

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